16 Oct A 12 años de los asesinatos de Pablo Medina y Antonia Almada
Hoy, 16 de octubre de 2026, se cumplen doce años del asesinato del periodista Pablo Medina Velázquez y de Antonia Almada, ultimados por sicarios en una emboscada en el departamento de Canindeyú, cuando regresaban de una cobertura periodística en Villa Ygatimí.
Pablo Medina era corresponsal del diario ABC Color en Curuguaty. Desde allí investigaba los crímenes de la frontera con Brasil, en particular el tráfico de marihuana y sus vínculos con el poder político local. Su trabajo le había valido numerosas amenazas, al punto de que la Policía Nacional llegó a asignarle custodia. Sin embargo, el día del ataque no contaba con protección. Los sicarios les cerraron el paso en el camino, y tanto Pablo como Antonia fueron asesinados a tiros.
Las investigaciones del Ministerio Público determinaron que el crimen fue ordenado por Vilmar “Neneco” Acosta Marques, entonces intendente de Ypejhú, señalado además como jefe de una estructura dedicada al narcotráfico y al sicariato en la región. Acosta mantenía relaciones con diputados y exgobernadores, un dato que expuso con crudeza la peligrosa cercanía entre el crimen organizado y la política.
El 19 de diciembre de 2017, el Tribunal Colegiado de Sentencia de la Circunscripción Judicial de Canindeyú lo condenó, en calidad de instigador del homicidio, a 29 años de pena privativa de libertad y 10 años de medida de seguridad. Un año después, el 19 de diciembre de 2018, la Cámara de Apelaciones de Canindeyú confirmó la condena.
Los autores materiales fueron identificados como Wilson Acosta Marques y Flavio Acosta Riveros, hermano y sobrino del exintendente. Flavio Acosta fue detenido en Brasil a inicios de 2016 y, el 2 de diciembre de 2021, la justicia de ese país lo condenó a 36 años de prisión en régimen cerrado: 21 años por el asesinato de Pablo Medina y 15 por el de Antonia Almada.
Wilson Acosta Marques fue capturado el 29 de mayo de 2020 en el estado de Mato Grosso, Brasil. Paraguay solicitó su extradición, pero los tribunales brasileños la rechazaron por tratarse de un ciudadano brasileño. Doce años después, uno de los ejecutores del doble crimen sigue sin rendir cuentas ante la justicia paraguaya.
El caso de Pablo Medina y Antonia Almada es uno de los más emblemáticos de la violencia contra la prensa en el Paraguay. Fue repudiado por la UNESCO, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH y organizaciones internacionales como Reporteros sin Fronteras. Además, evidencia los riesgos que enfrentan los corresponsales del interior del país, en especial en las zonas de frontera, donde la cobertura de temas vinculados al crimen organizado los expone a amenazas y ataques.
Ficha completa del caso en el Observatorio: Pablo Medina Velázquez – Asesinatos – 16-10-2014
